La milanesa de carne es un plato tradicional muy popular en países como Italia, Uruguay, Argentina y España. Consiste en un filete de carne (habitualmente ternera) empanado y frito, aunque existen variantes que incluyen otros tipos de carne y diferentes formas de cocción. Hoy, en Carnicerías Juan Ortiz, os hablamos de esta rica elaboración.
Descubriendo la milanesa de carne
La versión más aceptada sobre el origen de la milanesa se remonta a la ciudad de Milán, en la región italiana de Lombardía.
El plato original, conocido como «cotoletta alla milanese», consiste en una chuleta de ternera (generalmente de costilla) empanada y frita en mantequilla.
La característica distintiva de la cotoletta alla milanese es que a menudo se sirve con el hueso, lo que le aporta un sabor y una presentación particulares.
La primera mención documentada de un plato similar se encuentra en un menú de un banquete en Milán en el año 1148, donde se hablaba de la «lombolos cum panitio» (lomos con pan).
Con la emigración italiana a finales del siglo XIX y principios del XX, la receta de la milanesa viajó a través del Atlántico, arraigándose con fuerza en países como Argentina y Uruguay, donde se convirtió en un plato nacional con sus propias adaptaciones.
En estos países, la milanesa se prepara típicamente con cortes de ternera tiernos y magros, que se aplanan finamente antes de ser empanados.
Cómo prepararla en casa
El proceso de preparación de la milanesa es relativamente sencillo pero requiere atención al detalle para lograr un resultado óptimo.
Los filetes de carne se sumergen primero en huevo batido, a menudo condimentado con ajo picado, perejil, sal y pimienta. Luego, se cubren generosamente con pan rallado, presionando para que se adhiera bien a la carne.
Tradicionalmente, la milanesa se fríe en abundante aceite caliente hasta que esté dorada y crujiente por fuera y cocida por dentro. Sin embargo, también existe una versión horneada, que resulta más ligera y saludable, aunque puede no alcanzar la misma textura crujiente.
Para ello, hay quienes sustituyen el pan rallado por panko, o incluso incorporan frutos secos molidos, para que sea más crujiente.
Variantes por países
En Argentina y Uruguay, la milanesa se consume de diversas maneras. Una de las más populares es la «milanesa a la napolitana», que se cubre con salsa de tomate, jamón cocido y queso mozzarella, y luego se gratina al horno. Otra variante común es la «milanesa a caballo», que se sirve con dos huevos fritos encima. También es habitual encontrarla simplemente empanada y frita, acompañada de puré de patatas, ensalada o patatas fritas.
En España, la milanesa, a menudo llamada simplemente «filete empanado», es un plato común en bares, restaurantes y hogares. Se prepara generalmente con filetes finos de ternera o pollo, siguiendo el mismo proceso de empanado y fritura. Se suele servir como plato principal, acompañada de guarniciones variadas.
Más allá de la ternera y el pollo, la técnica de la milanesa se aplica a otros tipos de carne, como cerdo, dando lugar a variaciones igualmente sabrosas. La clave del éxito de una buena milanesa reside en la calidad de la carne, el empanado uniforme y la cocción adecuada para lograr esa textura crujiente tan característica sin que la carne quede seca.
Deja tu comentario