La expresión «mar y montaña» hace referencia a una de las combinaciones más emblemáticas y sabrosas de la cocina española y catalana, donde ingredientes procedentes del mar y de la tierra se unen en un mismo plato. Este tipo de receta no es una invención moderna ni una moda pasajera: tiene una larga tradición especialmente en la cocina mediterránea, y destaca por su equilibrio de sabores, su riqueza nutricional y su capacidad para integrar productos locales de temporada. Os hablamos de ello en Carnicerías Juan Ortiz.
Descubriendo el mar y montaña
La tradición del “mar y montaña” se asocia especialmente a la gastronomía catalana, aunque también es común en otras regiones costeras como la Comunidad Valenciana o el País Vasco. Consiste en la unión de carnes —normalmente de ave o cerdo— con productos del mar como mariscos, pescados o cefalópodos.
No se trata solo de juntar dos ingredientes de origen diferente, sino de integrarlos armónicamente en una receta donde los sabores se complementan. Lo contundente de la carne con lo salino y delicado del marisco o el pescado.
Carnes más populares en este plato
El pollo es la carne más común en recetas de mar y montaña. Su textura suave y sabor neutro permiten que combine bien con mariscos como las gambas, los calamares o los langostinos. Uno de los platos más populares en Cataluña es el “pollastre amb escamarlans” (pollo con cigalas), donde se guisa el pollo lentamente y se añade el marisco para potenciar el sabor del fondo.
En zonas rurales, el conejo es una opción habitual. Se suele estofar junto a calamares o sepia, aportando un contraste de texturas que da profundidad al plato. Su carne magra y sabor intenso lo convierten en una elección ideal para guisos más elaborados.
Por otro lado, algunas versiones tradicionales utilizan piezas como el lomo de cerdo o incluso salchichas frescas o butifarra. El cerdo se combina a menudo con gambas o almejas, especialmente en arroces o fideuás. La grasa natural del cerdo ayuda a enriquecer el caldo o sofrito y resalta el sabor de los mariscos.
Finalmente, aunque menos habitual, en algunas zonas del norte de España se emplean carrilleras, estofados o incluso filetes de ternera junto a mejillones o langostinos. En este caso, se suelen usar salsas más densas, con vino, caldo y reducción de tomate.
Una combinación que trasciende culturas
El mar y montaña no es exclusivo de la gastronomía española. En otras culturas también existen combinaciones similares.
Por ejemplo, en Italia, se puede encontrar pasta con mariscos y panceta.
En la cocina asiática, el cerdo con camarones o pollo con calamares son preparaciones habituales.
Sin embargo, en España, este tipo de platos ha evolucionado como una muestra de identidad regional, sobre todo en zonas donde el mar y la montaña están geográficamente muy próximos.
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