Dicen que del cerdo se aprovechan hasta los andares. Es un dicho popular que se demuestra cuando aprovechamos cortes como la careta de cerdo. Es un corte económico y sabroso que, bien preparado, puede convertirse en un plato delicioso. Su textura gelatinosa y su sabor intenso la hacen ideal para guisos y estofados. Hoy, en Carnicerías Juan Ortiz, os enseñamos diferentes formas de cocinar la careta de cerdo en casa para obtener los mejores resultados.

Cómo cocinar la careta de cerdo

La careta de cerdo es una pieza que incluye las partes de la cabeza del cerdo sin hueso: principalmente piel, grasa y algunas zonas magras. En la gastronomía tradicional española, es un ingrediente muy apreciado, especialmente en zonas rurales y en la cocina de aprovechamiento, por su textura crujiente y sabor intenso.

Se puede preparar de varias maneras: asada, a la brasa, cocida o incluso guisada

Pero, antes de comenzar a preparar la careta de cerdo, es importante limpiarla bien. Para ello, lo haremos bajo agua fría, retirando cualquier impureza o pelo presente. Podemos ayudarnos de un soplete de cocina para chamuscar los pelos.

En algunas recetas, se recomienda cocerla previamente para ablandarla antes de pasarla a la brasa o al horno.

Formas tradicionales de prepararla

Una de las formas más populares, especialmente en Castilla y León, Galicia o Extremadura, es a la brasa o parrilla.

Para ello, coceremos antes la careta con agua, laurel, sal y ajo, hasta que quede tierna. Tras enfriarla, la cortaremos en trozos o porciones y la asaremos a la parrilla o brasa hasta que la piel quede crujiente y dorada. Podemos aliñarla con sal, o añadir un chorrito de limón, aceite de oliva o un majado con ajo y perejil.

Otra de las formas de cocinar la careta de cerdo en casa es al horno. En este caso, también la coceremos previamente para ablandarla. Luego, la colocaremos en una bandeja de horno, con la piel hacia arriba. Ahora, la hornearemos durante 30-45 minutos a 200ºC, asegurándonos de que la piel queda crujiente.

Por otro lado, también podemos hacerla guisada. Para ello, la trocearemos y la reservaremos. Mientras, sofreiremos junto a pimiento, cebolla y ajo picados. Luego, añadiremos pimentón al gusto y vino blanco y dejaremos que evapore el alcohol. Finalmente, añadiremos la careta y cubriremos con caldo, dejándola cocer a fuego bajo durante al menos una hora, o hasta que quede blandita y melosa.