A la hora de elegir un embutido para un guiso, una comida de cuchara o una preparación sencilla, el chorizo asturiano destaca por su vinculación con una cocina tradicional en la que el sabor del cerdo, el pimentón y el ahumado tienen un papel importante. Saber cómo utilizarlo permite aprovecharlo mucho más allá de la fabada y elegir también cuándo puede interesarnos otro tipo de chorizo.

En Carnicerías Juan Ortiz trabajamos distintas variedades para que podamos escoger según la receta y el tipo de cocción que tengamos pensado.

Qué distingue al chorizo asturiano

Dentro de la tradición gastronómica de Asturias, este tipo de embutido está estrechamente relacionado con platos de cuchara y elaboraciones en las que necesita cocinarse.

De forma tradicional, su composición suele combinar carne de cerdo, tocino o grasa, pimentón, ajo y sal, y el ahumado es una de las características asociadas a muchos embutidos asturianos. Ese perfil explica su capacidad para aportar carácter a guisos y preparaciones sencillas.

No obstante, las formulaciones pueden variar entre productores, por lo que no conviene convertir una receta tradicional en una lista cerrada de ingredientes aplicable a cualquier producto.

En nuestra tienda puedes encontrar chorizo asturiano en diferentes formatos de peso y envasado. Entre los usos que proponemos están el guiso, la plancha y la preparación a la sidra.

Tres formas sencillas de cocinarlo

No necesitamos limitar este embutido a un único plato. El método de cocción cambia considerablemente el resultado y permite utilizarlo tanto en recetas tradicionales como en comidas más sencillas.

A la plancha podemos cocinarlo a temperatura moderada, dejando que se caliente progresivamente y se dore por fuera sin quemar la superficie. No hace falta añadir una gran cantidad de grasa al recipiente.

En un guiso, podemos incorporarlo para que parte de su sabor se integre en el conjunto. Es precisamente el tipo de utilización que encontramos en platos de legumbres y recetas de cuchara.

Otra preparación muy ligada a Asturias consiste en cocinar el chorizo con sidra. La propia cultura gastronómica de la sidra en Asturias incluye los chorizos cocinados con ella entre las elaboraciones tradicionales. La combinación permite que la sidra intervenga también como ingrediente y no únicamente como bebida.

Su papel en la fabada y los platos de cuchara

Probablemente, su asociación gastronómica más conocida sea la fabada.

En este plato, el chorizo forma parte del conjunto de carnes y embutidos que acompañan a las fabes. Su sabor se incorpora progresivamente durante la cocción, por lo que no se trata simplemente de añadir unas rodajas al final.

En nuestra receta de fabada asturiana tradicional utilizamos un preparado con chorizo, morcilla asturiana y panceta ibérica para construir ese perfil característico del plato.

Los guisos de legumbres son precisamente uno de los contextos donde mejor se entiende la función de este tipo de embutido: aporta sabor al conjunto mientras se cocina junto al resto de ingredientes.

Chorizo asturiano o chorizo casero: qué cambia

No necesitamos considerar uno mejor que otro. La elección depende principalmente de lo que vayamos a cocinar.

Nuestro chorizo casero está indicado para guisar, freír y asar. Esto lo convierte en una alternativa muy versátil para recetas cotidianas, bocadillos calientes, platos al horno o preparaciones en sartén.

El producto asturiano, en cambio, lo orientamos a guisos, plancha y sidra. Esa diferencia de usos puede ayudarnos a decidir qué comprar antes de empezar la receta.

Si buscamos un chorizo para una fabada o queremos preparar una elaboración con sidra, la opción asturiana encaja de forma natural. Para otras recetas fritas o asadas, el casero puede ser una alternativa especialmente práctica.

También podemos cocinar el chorizo asturiano a la plancha

Aunque solemos asociarlo enseguida con los guisos, la plancha es otra posibilidad indicada para este producto.

Podemos cocinarlo entero o dividido según la elaboración, controlando la temperatura para que el exterior no se tueste demasiado rápido mientras el interior termina de hacerse.

Una cocción progresiva facilita que el resultado sea uniforme y evita depender de un fuego excesivamente alto desde el principio.

Servido en pequeñas porciones puede formar parte de un aperitivo o de una comida informal, sin necesidad de construir una receta compleja alrededor.

Qué tener en cuenta al comprar chorizo asturiano

Antes de elegir cualquier chorizo conviene pensar primero cómo vamos a utilizarlo.

Para un plato de cuchara interesa un producto capaz de integrarse durante la cocción. Para plancha o preparaciones rápidas, además del sabor buscamos que el formato resulte cómodo de cocinar.

En Carnicerías Juan Ortiz podemos ayudarte a escoger entre las distintas variedades disponibles según el plato que tengas pensado preparar.

Elegir el chorizo en función de la receta es mucho más útil que utilizar siempre el mismo para cualquier elaboración. Así podemos sacar más partido tanto a los productos tradicionales como a los preparados para usos cotidianos.