Hay un refrán clásico español que dice que del cerdo se aprovechan hasta los andares. Y es cierto, es un animal que nos brinda una estupenda variedad de cortes a los que sacar partido. Uno de ellos es el espinazo de cerdo salado, una carne humilde pero muy sabrosa, de la que hablamos hoy en Carnicerías Juan Ortiz.
Redescubriendo el espinazo de cerdo salado
Efectivamente, el espinazo de cerdo salado es uno de esos cortes que no suelen faltar en las casas españolas. Además, es una de esas opciones que siempre hemos visto cocinar a nuestros mayores.
Sin embargo, hubo un tiempo en el que no se consumía tanto, por la aparición de otros cortes o simplemente por cambios en las tendencias culinarias.
Afortunadamente, estamos inmersos en un movimiento que ensalza los cortes más humildes para convertirlos en verdaderos manjares de la cocina tradicional y de vanguardia.
Pues eso es precisamente lo que ha pasado con el espinazo de cerdo. Quienes lo descubran ahora, no entenderán cómo han podido vivir sin él tanto tiempo.
Qué es el espinazo de cerdo
El espinazo se obtiene del hueso de la columna, es decir, de su espina dorsal. Por tanto, es una pieza que va desde el cuello hasta el rabo del animal.
Suele presentarse con un poco de carne alrededor, ya que cuando cuenta con mucha carne, pasa a denominarse lomo de espinazo, aunque este nombre varía según las regiones.
Su principal característica es su gran sabor, que lo hacen perfecto para todo tipo de guisos. Y, aunque se puede presentar también en fresco, lo habitual es encontrarlo como espinazo de cerdo salado.
Para cocinarlo, ha de desalarse previamente, sumergiéndolo en agua durante varias horas. Aún así, sigue conservando un excelente sabor.
Entre las elaboraciones culinarias más frecuentes con espinazo está el clásico cocido. De hecho, desde Carnicerías Juan Ortiz ofrecemos a nuestros clientes dos versiones de preparado para cocido, que contienen espinazo. Nos referimos al preparado de cocido normal y al preparado de cocido XL, con las carnes ideales para conseguir recetas deliciosas.
Además, es un corte ideal para incluir en los platos de cuchara de legumbres, como las lentejas o las judías blancas o pintas, así como para la elaboración de caldos y fondos.
Sin duda, es una opción económica para enriquecer todo tipo de guisos.
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